St George's English Academy/ Blog

Irlanda las islas de Star Wars

jueves, 26 de octubre de 2017
 
Las islas Little Skellig y Skellig Michael desafían los bravos vientos del Atlántico. Hace 1400 años unos monjes levantaron en Skellig Michael un monasterio de acceso casi imposible que se ha convertido en destino de moda gracias  a la guerra de las galaxias.

La cercana península de Iberagh ha aprovechado el tirón turístico para re velar sus encantos: el parque de Killarney y una reserva para la observación casualidad o no, de estrellas y galaxias.
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Este excitante paraje irlandés fue descubierto hace más de 1400 años  por un pequeño grupo de religiosos que  buscaban aislamiento  en una de las localizaciones más extraordinarias del planeta. Ahora ocho siglos después, ha abandonado su ostracismo gracias a los productores de  El despertar  de la fuerza, la séptima entrega de  la saga  cinematográfica de Star Wars.

Este  puñado de religiosos del siglo VI fue capaz de crear en la isla más grande Skellig Michael una pequeña ciudad monástica con dos oratorios, 6 celdas, una iglesia y un cementerio rodeándola por un gran claustro de piedra.

Pero lo más impresionante de todo es que estos monjes tuvieron que tallar cerca de 600 escalones en la pared rocosa, perfilando un camino de peregrinación que durante muchos siglos fue muy importante en irlanda.

Las Skellig fueron un lugar inexpugnable solo atacado en una ocasión en el siglo IX. Ahora los únicos residentes de las islas son tres personas que viven aquí durante seis meses entre primavera y verano. Viven de manera austera y les gusta charlar y aconsejar a sus visitantes que llegan a las Skellig entre los meses de abril a octubre para admirar las Clochain, las construcciones de piedra en forma de colmena que miden entre 5 y 8 metros de diámetro y que ahora casi todos han visto en el despertar de la fuerza.
Cinco experiencias únicas en esta zona de Irlanda.

Puedes contemplar la vía láctea, Volar en helicóptero sobre las islas, pisar sobre las huellas más antiguas de dinosaurio con más de 385 millones de años, palpar The Gortto (la cantera de pizarra más famosa), pasear en coches de caballos por Killarney.