St George's English Academy/ Blog

Futbol o Rugby

miércoles, 29 de marzo de 2017

  

En Bilbao uno se aficiona al futbol por circunstancias de la vida similares a las que conducen a las personas a apasionarse por la política o la religión, principalmente por el lugar en el que se nace y la influencia de la familia y amigos.


La gran diferencia, es que hay mayor probabilidad de que se cambie de ideología o de creencia religiosa de que se pierda su fe futbolera.
Yo por supuesto soy del Athletic Club de Bilbao porque mi padre lo era, mis hermanas lo son, mis amigos… y de la Virgen de Begoña porque es a donde me llevaban.


Este año he tenido la suerte de conocer más en profundidad a uno de los profesionales que trabaja en St George´s English Academy: Muir Kara. Originario de Nueva Zelanda, es entrenador de Rugby de Getxo, arbitro y jugador siempre que puede, me ha ido explicando y transmitiendo poco a poco las reglas, los valores del juego y los nombres de las posiciones de los jugadores e incluso alguna Haka.

Muir

 

Si se borrara el disco duro de mi cabeza y empezara a ver rugby en vez de futbol, ¿por cuál de los dos me inclinaría?

La diferencia reside en la intensidad. En el rugby hay más pausas, es cierto, pero cuando la pelota está en juego cada segundo vale. Los jugadores tienen pinta de brutos, lo son, pero deben estar permanentemente haciendo cálculos que requieren un alto grado de rapidez mental.


Los jugadores de rugby sangran, no fingen y el respeto que demuestran a los árbitros y a los rivales contrasta con la cultura quejica en los campos de futbol.
Ya sabemos lo que se dice:
“It´s a gentleman´s game played by hooligans. On the other hand, rugby is a hooligan´s game played by gentlemen”


Lo razonable para no aburriros, sería decantarme por el rugby, aunque quizás sea demasiado tarde. Aquí el futbol seguirá siendo el deporte número uno. Objetivamente para mí tiene una ventaja sobre el rugby. Es más democrático. Los bajitos como yo y los delgados tienen más posibilidades de triunfar que los grandotes, no hay más que ver a Leo Messi.


Lamento reconocer que de ahora en adelante no dejaré de preguntarme si no es una pena que no me criara en Nueva Zelanda.

Jon Bilbao