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El inglés mejor a edades tempranas

martes, 16 de enero de 2018
 
El estudio del inglés como lengua extranjera a edades tempranas genera numerosos beneficios y en particular, se mejora la competencia comunicativa en sí, fomentando el aprendizaje de otras lenguas extranjeras. Además se facilita una educación globalizada, junto al conocimiento en aspectos socioculturales del idioma que se está estudiando.
Conocer otros idiomas distintos al materno y con ellos su cultura, es una habilidad necesaria en el siglo XXI, ya que será necesaria para vivir en una sociedad global en la que nos relacionamos con personas de múltiples nacionalidades en diversos ámbitos de nuestra vida. Por eso, la enseñanza de los idiomas extranjeros se hace indispensable para formar la identidad cultural de una persona de la sociedad actual.
Sin embargo, el aprendizaje de una lengua distinta a la materna, es un proceso complicado ya que son muchos los factores que intervienen en él y de ellos dependerá que el resultado sea exitoso. 
St George´s English Academy
La edad óptima para comenzar la enseñanza de una lengua extranjera, en nuestro caso del inglés, dicen que la mejor edad oscila entre los 3 y 6 años. Sin embargo si atendemos a los factores positivos que facilitan el aprendizaje de una segunda lengua en estas edades, también vemos como no es negativo empezar aún antes, incluso puede resultar muy beneficioso en varios aspectos.
Diversos estudios dentro del campo de la Psicología y la Pedagogía se refieren  a la importancia de comenzar a estudiar muy pronto ya que el cerebro del niño es muy moldeable y susceptible  a nuevos aprendizajes. Esto se debe a que en los primeros años de vida del niño, el cerebro va estructurando los diferentes nexos entre sus neuronas. Si durante este proceso, el niño comienza nuevos aprendizajes como el inglés, se beneficiará de dos formas: la primera  porque su cerebro seguirá aumentando sus conexiones neuronales y la segunda porque podrá aprender a un ritmo más rápido y con más facilidad.
Además se une el hecho  de que a esas edades se aprende mejor ya que no hay presiones de diversa índole que puedan  entorpecer el aprendizaje del niño.
Resumiendo; El aprendizaje del inglés como lengua extranjera a edades tempranas mejora  la competencia comunicativa en esa lengua extranjera.
Pero además, mediante el estudio de una segunda lengua, los niños adquieren  una herramienta útil para entender nuevos retos en el fututo, teniendo la oportunidad de ampliar su pensamiento cognitivo y adquirir una conciencian y conocimiento más global.